Free Web Hosting by Netfirms
Web Hosting by Netfirms | Free Domain Names by Netfirms

los Grandes | Jazz desde Cba | Album Familiar | Quien Toca | Inscribe tu Banda | LIbro de Visitas | Contáctanos

Coleman Hawkins
Inventado por Alphonse Sax Hacia 1840 el saxofón no lo tuvo fácil para hacerse un lugar fuera de las bandas militares. La liberalidad de formato del jazz y su vínculo, en Nueva Orleáns, con las brass bands le procuró su justo emplazamiento. Allá por los años 20, había ya bastantes saxofonistas. Los tipos de saxo más empleados eran el soprano, el alto, el tenor y el barítono. Coleman Hawkins se especializó en el tenor y fue, junto a Sidney Bechet, el primer saxofonistas en construir un estilo coherente que ejerciera gran influencia sobre los demás.

Nació en el seno de una familia relativamente próspera. Animado por su madre, estudió música y escogió el saxo tenor como instrumento. Habiendo escuchado música clásica toda la vida, Hawkins sabia mas solfeo y armonía que Bechet o Louis Armstrong, aunque por otro lado, le faltaba el conocimiento intuitivo de las tradiciones de blues o jazz que aquellos tenían.

Con su precocidad y talento, Hawkins se ganó rápidamente un lugar en el mundo de la música. En 1924, cuando Armstrong se unió a la banda de Fletcher Henderson, Hawkins era ya la estrella del conjunto. En el plazo de un año, Armstrong consiguió revolucionar radicalmente el sonido de la banda. Tanto Hawkins como los demás miembros aprendieron pronto los secretos del swing .

Por aquel entonces, la banda de Henderson no disponía de los medios ni las condiciones óptimas como para que todo ello saliera a la luz. La primera prueba satisfactoria de la nueva madurez del conjunto no llegó hasta 1929, cuando grabaron “Hello Lola” y “One Hour”, los primeros de una serie de solos exuberantes, bajo el liderazgo de Red McKenzie. Estos marcaron el estilo de Hawkins a partir de entonces. En las composiciones rápidas, se imponía con una multiplicidad de notas que catapultaban el compás; en las baladas, las lineas se volvían rapsódicas y envolventes. Su sonido era siempre espléndidamente rico y evolucionado, aunque la textura aterciopelada de las baladas permanece como su sena de identidad mas distintiva.

Habiendo alcanzado el Máximo apogeo con la banda de Henderson, Hawkins comenzó a sentir la necesidad de abrirse nuevos horizontes, hasta el punto de abandonarla en 1934. Algo parecido les sucedería anos mas tarde a Miles Davis y a John Coltrane. Los siguientes cinco anos los pasó tocando y grabando en Europa con el guitarrista Django Reinhardt y un acompañante americano, el saxo alto Benny Carter. Los aficionados ingleses le pudieron escuchar no solo con la banda de Jack Hyltons sino también en clubs donde, haciendo declarada propaganda de los saxofones marca Selmer, se extendía interminablemente improvisando sobre cualquier melodía.

Cuando regresó a EE.UU., en 1939, a la edad de 35 anos, fue recibido como un viejo maestro. Entretanto, su estilo se había vuelto mas enrevesado y complejo. Poco después emprendería la primera y mas conocida grabación de “Body and Soul”. Se convirtió en un verdadero éxito quedando el estilo de Hawkins definitivamente inmortalizado en esta balada.

Mientras el bebop irritaba a algunos de los músicos mas veteranos, Hawkins era favorable al mismo, seguramente porque le costó poco entenderlo. Contrató a Thelonius Monk ya en 1943, dándole la primera oportunidad de grabar en estudio, y no se inquietó por tener a Howard McGhee, Dizzy Gillespie, Miles Davis o Fats Navarro como acompañantes a la trompeta. Rítmicamente, no obstante, se mantuvo siempre como hombre de swing, y durante buena parte de los cincuenta trabajó en tándem junto a Roy Elridge, tanto en los clubs de Nueva York como en diversas giras.

Sus últimos trabajos le equiparan hasta cierto punto con Sonny Rollins, cuyo sonido perdió en sutileza y riqueza de matices para ganar en rotundidad. Al final de su carrera, acosado por la melancolía y el alcohol, los problemas de respiración le dificultarían la emisión de notas largas y frases fluidas. A pesar de ello la magia no le abandonaría nunca. Poco antes de morir en 1969 tocó “Body & Soul” en el Ronnie Scott's de Londres. Despojándola de todos los adornos, en un bajo tono tartamudeante y desafiante dejó al publico pegado a su asiento y atónitos a los músicos.


Grabaciones Clásicas:

Coleman Hawkins, 1929-34
Classics.

Coleman Hawkins in Europe.
Timeless.

Body and Soul.
RCA Bluebird.

The Hawk Flies High.
Riverside
Buscar "Grande"
Páginas optimizadas para una resolución de 800 x 600 píxeles y más de 256 colores.
Copyright © 2000 Netz Diseño Web